| "Un disco de oro para las artes visuales? el arte actual y su público" | ||||||||
|
Ir a: Introducción - Ana Gallardo - Agustina Cavanagh - Ana María Battistozzi - Adriana Rosenberg Discusión con el público - Salir |
||||||||
|
|
||||||||
| Agustina Cavanagh | ||||||||
| Bueno,
yo tengo una actitud un poco más positiva que Ana, o por lo menos, con esperanzas.
Es cierto que generalmente, el público no pasa ni cinco segundos frente
una obra, y pasaría menos de un minuto leyendo el texto que hay al lado
si es que existe alguno. Me pregunto qué quiere decir esto, es más fácil
leer un texto que mirar una obra? Cómo le permite, cómo le es más fácil
a un público entrar en una obra? Es a través de la información? Es una pregunta,
un planteo. Yo creo que un poco es aprehensión, un poco de temor, frente a lo nuevo, frente a quizás, lo que no pueden comprender, y no se animan a explorar. Porque la obra contemporánea no permite una lectura rápida, ni sencilla, sino que demanda mucho más tiempo, no solamente. Muchas veces, el publico puede conectarla con la realidad, con su cotidianeidad, pero no la puede conectar como obra. Creo que esto se viene dando hace mucho tiempo, y muchos artistas siguen trabajando y muchos espectadores se pierden la posibilidad de encontrarse con esa obra. Yo creo, a partir de la pregunta que se planteó en el textito que mandaron Tamara y Esteban, que el público de arte contemporáneo se hace, como cualquier otro público. Y me planteé pensar qué es lo que necesita el espectador para poder mirar una obra de arte contemporáneo, y pensé en que podríamos pensarlo a partir de tres preguntas. Una es: ¿Qué hacemos cuando miramos a una obra de arte? La segunda es: ¿Qué es lo que nos permite conectarnos con una obra de arte contemporáneo, siempre contemporáneo, no?, y: ¿Cómo se enriquece nuestra experiencia de una obra? Al preguntar qué hacemos cuando miramos una obra de arte, piensen en la cantidad de cosas que nos pasan al mirar, al empezar a mirar una obra, y el tiempo que debemos darle para permitir que todas estas cosas que nos pasan por la cabeza, ya sean ideas, pensamientos, o sensaciones, den lugar para que ese tiempo, de estar frente a la obra, pueda generar interpretaciones de diversa índole. Esas interpretaciones, muchas veces, se generan a partir de algo que uno ve en la obra, que despierta algo y se conecta con esa experiencia ya contenida en un público. Esta experiencia, nosotros como espectadores, y cuando hablo de nosotros, hablo de artistas como también del público en general, hablamos desde nuestro contexto. Y eso es lo que nos permite unirnos a la obra y generar sentido, si es que podemos encontrarlo. Pero es necesario poner un esfuerzo, para poder tener esa interacción con la obra. Generalmente, el primer contacto al encontrar a la obra, nos genera una infinidad de interpretaciones instantáneas que generalmente no son interpretaciones, sino valoraciones: me gusta, no me gusta, qué fuerza. Muchas veces nos podemos quedar ahí. Para realmente conectarnos con una obra de arte es necesario ir un poquito más allá de ese primer momento. Y eso, yo creo, se logra a través de la pregunta. Preguntándonos, qué es lo que a mí me produce esto? Qué es lo que veo en la obra, qué me produce ésto? Qué otra cosa en la obra me refuerza esta sensación o este pensamiento o esta interpretación? Explorar un poco, individualmente la obra y el impacto que nos produce a nosotros en ese encuentro. Qué preguntas o preocupaciones nos surgen, a partir de esta interacción? Qué valoro y qué no valoro? Por qué lo valoro? Generalmente, uno describe lo que valora, y no otra cosa. Y una vez que tenemos esta interacción, que es individual, uno se para solo frente la obra, pero además existe la reacción con otros, en relación con esta misma obra. Y cómo esa interacción, al escuchar a las interpretaciones de otros -yo creo que esto entre los artistas debe pasar muchísimo, no?-- la interacción con otros nos permite abrir la mirada, explorar otros caminos que no pudimos explorar en un primer momento. Y esto, yo creo, muchas veces modifica nuestras interpretaciones, nuestra sensación ante la obra, la enriquece o la cambia. Puede pasar cualquier cosa. Es importante que estemos dispuestos a que esto suceda. Cómo se enriquece nuestra experiencia? No he hablado de información, hasta ahora, en esta interacción que he propuesto para mirar y relacionarse con una obra de arte. La información es, muchas veces, muy peligrosa, porque da marcos de entrada a una persona que por ahí no tiene idea de lo que es la obra. No le permite mirarla desde sí mismo, y desde su experiencia y desde su contenido, que tiene muchísimo valor, muchísimo valor. Muchas veces la información, y especialmente en nuestra educación, toma el lugar de verdad, y verdad única, que es muchas veces inconveniente, especialmente en el arte, y especialmente en el arte contemporáneo. Yo creo que la información no debe ser provista en un inicio, sino que debe ser provista en un momento en que ya ha sucedido este momento de interacción individual e incluso interacción grupal sobre una obra. Y esta información debe incorporarse como un dato más, que ayude a mirar un poco más, o sumarse a, pero no reemplazar la propia experiencia de la obra ni la propia interpretación vivida con la obra. Hay muchas instancias de enriquecimiento, de una experiencia de una obra. Una es el contacto continuo. Entonces, cuando hay galerías, espacios, museos, cuanto mayor sea la oferta que haya, y más diversa, mejor, mucho mejor. A través de la producción, el hacer, generalmente se sensibiliza muchísimo hacia lo que es el uso y el hacer con materiales, o el pensar en hacer una obra. Y también, lo que hace es demostrar, si es que la producción se propone de manera que tenga sentido, es el sentido de la creación. Por qué se crea? Para qué se crea? La crítica, creo que cumple un rol muy importante también. Y el rol que yo creo que debería tener la crítica es un rol de estimulador, hacia la mirada. De estimular a la vivencia, estimular, hacer que la gente vaya a ver una exposición o vaya a pensar sobre una exposición o sobre una obra. Para mí es importante esa constante, como pinchar para poder pensar más cosas de otras maneras distintas. Entonces, la mirada del crítico creo que -es una mirada- que puede dar lugar a miles de miles de miradas. Eso es lo importante, es la repercusión y ampliación de la experiencia de la obra. Entonces, como sería, para mí, un encuentro significativo con una obra? Creo que el hecho de concientizar el proceso que uno realiza al mirar una obra es importante porque le obliga a uno a ir más allá de ese primer impacto. Reconocer que uno tiene posibilidades que pueden profundizarse. Pero que tiene estas posibilidades, y son válidas. Porque generalmente, lo que más inhibe a la gente, es que no puede pensar ante una obra, que piensa que no está hecha para su mirada, ni que la puede comprender, que es muy complicada, y no la puede relacionar consigo mismo. La manera en que cualquier público puede encontrar sentido en una obra es al relacionarla con su contexto, con su experiencia, y con su vivencia. Y eso va trabajando y la interacción constantemente se va profundizando, y se va enriqueciendo, y tenemos un público cada vez mas sensible, y con más avidez y con más preguntas. Creo que también eso es muy importante: generar preguntas. Para terminar, creo que conectarse y comprender, o tener una relación con sentido con una obra es justamente eso, poder mirarla desde un lugar, y saber que hay muchos más lugares que existen, y que nosotros podemos transitar, para poder comprenderla no solo desde nuestro punto de vista, y también compartirlo con otros. Y para cerrar, una frase de William Blake: "Si las puertas de la percepción se abrieran, todo se le aparecería al hombre tal como es, infinito." Eso es un poco lo que quería transmitir. Gracias. (aplausos) |
||||||||
|
||||||||