"La presión para un cambio en las artes visuales ? espacios, curadores y circuitos alternativos"
Auditorio de la Alianza Francesa, 13 de Mayo 2002
 
 
    Florencia Braga Menéndez (curadora / teórica / galerista)
  Marcelo de la Fuente (artista / curador)
  Roberto Jacoby
(artista / concept de la revista Ramona)
  Magdalena Jitrik (artista / curadora)
 
 
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Discusión con el público - Anexo de textos - Salir

 
 
"Alternativo" significa:
A. La inversión del balance de poder entre artistas y críticos para identificar a nuevas tendencias?
B. Una situación que desplaza el enfoque comercial del encuentro entre arte y público desde la obra única a una obra seriada, de tamaño y costo reducido, o a otro negocio completamente (bar, tienda, etc.)?
C. La combinación de las artes visuales con otras disciplinas (música, teatro, performance, diseño, poesía) en un mismo espacio y tiempo?
D. Una oportunidad de mostrar arte ante un público en una situación más informal y permisiva?
E. Mayor participación de artistas para tomar decisiones claves acerca de las condiciones en cuáles muestran sus obras?
F. Todas las respuestas son correctas.

Por su naturaleza, lo que se califica como alternativo tiene un ciclo de vida relativamente corto. Son importantes las iniciativas en sí, por su poder de transformar aspectos del ámbito, o el hecho de que existe un robusto ciclo de renovación constante de distintas alternativas? No obstante la cantidad y diversidad de lugares e iniciativas alternativos que hay hoy en día, sigue la presencia de una gran insatisfacción con el estado de nuestro ámbito. Cuales son las alternativas que todavía nos faltan?

Esteban Alvarez / Tamara Stuby


 
     
  Transcripción de la Mesa Redonda:  
     
 

Esteban Alvarez: Hola, buenas tardes. Queremos agradecer a todos haber venido en este día tan lluvioso...bueno, con Tamara pensamos mucho acerca de la dificultad, para tener presente, de alguna forma, a los aportes de la multitud de experiencias que tienen o tuvieron algún aspecto que podríamos considerar como alternativo. Por eso preparamos una compilación de distintas opiniones, que son las respuestas a una convocatoria amplia que hicimos, no intentando calificar, sino buscando las más distintas formas de acercarnos a la idea central de la mesa de hoy. Desgraciadamente, por un problema técnico, no va a ser posible proyectar el video de todos los textos esta noche. Todos los textos estarán disponibles en la página web lo antes posible
(ver textos completos).

Nos pareció que esta compilación podría servir como una especie de obertura, una mezcla no solo en términos de iniciativas diversas, sino también de distintos momentos en tiempo, y distintos lugares, con distintas actitudes y finalidades.

Los cuatro integrantes de la mesa nos van a ayudar a iniciar una discusión, no tanto acerca de cuáles son las actividades que se pueden calificar o encasillar como alternativas, sino acerca de la naturaleza de la casilla, propiamente. Por y para qué se usa el término, hasta qué punto cubre las expectativas que lo acompañan, y dónde están sus limitaciones y debilidades, tanto como sus ventajas y genialidades para crear algo que ofrezca una verdadera alternativa.

Florencia Braga Menéndez
Hola. Yo tengo muchos problemas con la palabra alternativo, porque me irrita profundamente. Lo que en principio implica siempre la existencia de un algo constituido, que nadie sabe exactamente de qué se trata, por ejemplo en el caso de la práctica galerística podría implicar la existencia de un todo, y ese todo no se entiende como algo saludable y completo, sino que uno cree que hay que pensar una alternativa a lo que podría llegar a significar como acción completa. Yo creo que en realidad, eso no existe. No es tal, y pasa como en todos los casos, hay experiencias diferentes, mejores o peores en diferentes direcciones, y que en todo caso, si uno tiene que analizar ese todo, se encuentra con una cantidad de experiencias frustrantes, aglutinadas, pegoteadas, y es muy difícil resolverlas si uno no las piensa como una institución terminada.

Hablar de alternativo implica que ese todo no se puede modificar casi. En relación a los espacios, las palabras que siempre aparecen son asociadas a la idea de juventud. Alternativo se parece a joven y emergente. A veces mi sensación es que se habla de lo emergente como en relación a algo que pareciera salir de un inodoro podrido, yo no entiendo muy bien que significa la idea de la emergencia en todo caso. Creo que sería buenísimo poder plantear las cosas en el terreno de lo que cada quién necesite. Yo no sé si la palabra artista da cuenta de algo; yo no sé si la palabra galería da cuenta de algo que pueda ser útil. Yo revisaría como estas categorías nos están siendo útiles para trabajar. Si la palabra galería está dando cuenta de algo que pueda ser útil para trabajar, bueno, fantástico. Y si no, se puede pensar de mejores o peores galerías, se puede pensar en diferentes galerías. Se puede pensar en diferentes estilos de curación, en diferentes estilos de critica, etcétera.

Para mi, lo que sí, acontecía en el ultimo tiempo, por suerte, que creo que tiene mucho que ver con la aparición de la revista Ramona, los artistas han tenido un espacio de poder inédito, en relación a lo que venia siendo su participación en los últimos años, convengamos que desde el proceso a esta parte, mucho no cambió el campo de producción crítica, gente de letras que es tomada por medios porque saben redactar, hablan de arte sin tener muchas veces, ninguna relación con lo visual, y la experiencia, el fenómeno de la obra no existe.

Hay un a priori en el sentido que hay que acomodar las experiencias estéticas, cosa muy denigrante, muy terrible para el artista, que tiene que transformarse con ser un obediente productor de objetos semióticos que pueden ser identificados como arte, y el crítico, de alguna forma termina educando, adiestrando al publico en general a la infértil y simplona experiencia de decir es arte o no es arte. Que es casi la única experiencia posible para el publico de arte: es arte o no es arte. Es muy frustrante, es muy aburrido, y es estúpido, y en mi opinión particular, lo interesante justamente es que la experiencia sea un a posteriori puro, que el fenómeno de la obra hable, en cada quién de diferentes formas. No estamos acostumbrados a que haya una experiencia íntima de la obra, pienso yo que la intervención de artistas en diferentes campos de la producción en los últimos tiempos ha sido muy útil a la hora de educar pensamiento crítico. Que se siente medio bobón, que hace agua cuando lo único que puede hacer es hacer citas, o mostrar cuál es su gran emparentamiento con el poder de las revistas internacionales de arte.

En lo personal siento, que lo más denso de los últimos veinte años, ha sido la desaparición, en el nombre de la subjetividad pura, e inclusive, lo que es lo más gracioso, no, que alegremente se festejó la caída de los paradigmas políticos en relación a la justicia social, pensando que eso iba a ser el apogeo de las nuevas subjetividades, y lo cierto es que hay una tonelada de obedientes haciendo arte corporativo, arte beca, obra cara que la única cosa que hace es transpirar dinero, mostrando cómo las fundaciones lo financian, y la realidad es que, hoy hablábamos ... voy a tratar a recordar con quién porque no sería justo no mencionarlo ... ah, sí, con Marcia Schwartz, me decía, "qué suerte, de última, o sea, nuestro beneficio por vivir en un país que no da ni cinco de pelota al arte, y como no hay guita, no hay arte bancado por fundaciones".

Si es todo lo mismo, siento honestamente que es patético, que haya cosas como esta muestra que es realmente la apoteósis de la frigidez, la muestra de arte brasileño que hay ahora en el M.A.L.B.A. A mí no me interesa para nada. Y yo siento que es fantástico en la Argentina haya ... que estemos viviendo tan vívamente nuestra orfandad, que los artistas puedan producir sus pequeñas y maravillosas relaciones de sentido. La palabra alternativo, en todo caso, tendría que empezar a ser una cosa permanente, la diferencia, entender el alter de cada parte, todos somos completamente diferentes, las obras son todas diferentes, categorizar sirve para pensar, pero si el asunto es hacer una taxonomía preventiva, paranoide, respecto a que es una obra, y que no es una obra, porque se anula cualquier experiencia estética profunda.

Tengo la sensación de que estamos en un momento mejor, en este sentido, por lo pronto me está pasando que me siento muy cómoda, y que no estoy sintiendo que no tengo que rendirle culto a nadie, eso me alegra muchísimo, es un alivio, no me pasaría si no me sintiera apoyada por un grupo muy importante de artistas. Saben que yo estoy cerca, y es una cosa, un ejercicio mutuo. Estoy hablando del trabajo que yo hago en la galería, no? Y fuera de la galería, también, en realidad. La galería tiene poco tiempo de vida relativa a la experiencia de uno. Yo veo a Fernanda y pienso en lo que pasa con Belleza. Me da la sensación de que por suerte, hay un punto en que el papelón, el papelón sensible, del que no puede, que no puede sentirse libre de la internacional contemporánea, esta llegando de alguna forma a su fin. Quiero decir con eso, a mi no me interesa que alguien me muestre como ha de interpretar la semiótica del poder, no me interesa ver intérpretes obedientes de la obra que hacen los artistas calificados y legitimados del primer mundo, y me parece fantástico que estemos en esta brecha produciendo.

El punto que seamos vanguardia del...-que Ana Torrejón me decía el otro día- que no seamos vanguardia un carajo, seamos. Pero es un hecho, que todo el mundo está leyendo como una vanguardia el fracaso capitalista, y si nosotros somos inteligentes, y si podemos recuperar la historia del relato argentino, la historia de la narrativa argentina, que era piola, irónica, cierta, vital, probablemente podamos ser vanguardia de conciencia de la falacia neoliberal. Me parece que ésa es una alternativa interesante.

No estoy diciendo que vamos a actuar, expresamente, pero en una relación entre una mucama pobrecita y una patrona maltratadora, la mucama siempre sabe mas de la patrona que la patrona de la experiencia vital de la mucama. Para mi, ésta es nuestra condición. Es una pena que nos hayamos estado queriendo creer durante mucho tiempo otra cosa, porque es fantástico reconocer el poder que tenemos viendo desde la ventana al banquete al que jamás fuimos invitados. Si logramos entender con esta distancia nuestra participación en el concierto, probablemente podemos hacer música de la buena. Creo que hay que entender la alteridad de este lugar profundamente liberador. Que es permitir que el otro sea, y revisar a posteriori del discurso de la obra lo que es o que está pasando con ese producto que no está diciendo que es arte, sin ponerle peros.

Aflojar un poquito la cruelísima actitud que los últimos veinte años han impreso en la praxis de los operadores culturales. La cruelísima, cruelísima actitud, no? Todos sabemos cómo es que funcionan los jurados, cómo se burlan de la obra, hay una cantidad de categorías en las que podría entrar y perdería mucho tiempo explicándolas. Toda la gente se queda afuera de lo que es parecer un artista. Mi sensación es ésa: que por suerte, ahora que está aflojando la cosa estamos absolutamente en pelotas, solos, y es un buen momento en ese sentido para producir, trabajar como locos y empezar a categorizar a posteriori, viendo qué es lo que tenemos.

Yo recuerdo en la primera bienal de arte joven, Américo Castilla dijo que era una lástima que no había ido un antropólogo o un sociólogo haciéndose cargo del material que se había mandado, porque más allá que literariamente era una porquería según él, en el 90 %, habían cosas interesantísimas para revisar, era la primera bienal, fue justo después de terminar el proceso, y había muchísimo material en los cuentos de los chicos, que habían mandado, y yo me incluyo, yo era participante en ese momento, y en un 90 por ciento las cosas que se habían mandado tenían que ver con sangre, sangre, sangre, sangre. Y era interesante este material; era una pena desperdiciarlo.

Nosotros no tenemos una praxis, una historia práctica de observar, no sacar conclusiones, no, de escuchar qué nos dicen. Y la realidad es que me parece que es un excelente momento para observar de qué se trata lo que se hace. Y de qué se trata lo que está pasando. Y tratar de cicatrizar de la mejor forma inter-generacionalmente, pero no hace falta para cicatrizar, tapar, olvidar o minimizar las responsabilidades. Me parece que es un buen momento para trabajar con profunda responsabilidad. Porque si no, quedamos sin país y sin cultura, es un hecho. Eso es todo.
(aplausos)

 
 
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