"La presión para un cambio en las artes visuales ? espacios, curadores y circuitos alternativos"
 
 
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Marcelo de la Fuente
Que tal, buenas noches. Bueno, voy a hacer un poco de historia. La Casona de los Olivera se inauguró el 16 de julio del 2000, o sea que llevamos menos de dos años de gestión, donde ya participaron más de ciento diez artistas en la temporada 2000-2001. Bueno, artistas de los que llaman emergentes, consagrados, del interior y del exterior. Lo que distingue quizás a La Casona, la diferencia es la gestión, como otro lugar institucional. Nosotros nos manejamos con lo que llamamos gestión asociada con el gobierno de la ciudad. Que se reúne en una mesa a través de un consenso, donde concurren: nosotros, que somos contratados, y los vecinos, entonces se acuerda entre los vecinos y el gobierno las políticas a seguir. Los vecinos deciden sobre qué es un centro de arte contemporáneo, y me manejo en esta línea.

Creo que la forma de gestión, ya es diferente a lo institucional conocido. Tratamos también de generar otro espacio. Por ejemplo, hacemos visitas guiadas donde pedimos a los artistas que están exponiendo que vengan, que dialoguen con la gente, entonces, se hace una inter-relación entre el público no conocedor del arte. Por un lado se trata de decodificar un poco el lenguaje del arte contemporáneo, los artistas escriben un texto, o sea, los obligo. Siempre tenemos problemas, escriben un texto sobre su obra y después conocen a la gente, al publico asistente, lo cual es un intercambio muy rico, porque los artistas escuchan cosas desde otra mirada, que no es la del ambiente, para decirlo de una forma.

Mi propuesta de trabajo es un poco lo que viví yo en la Casal de Catalunya en los años '90, de generar ese espacio de encuentro, que es un espacio de creación colectiva. Por eso, cada vez que vienen a La Casona, cuando hacemos una charla previa a cada muestra, les hablamos de la apropiación del espacio. Queremos que los artistas que van se sientan como que ese espacio es de ellos, que se apropian del espacio, que vengan con propuestas, que bueno, que se pueden debatir las propuestas. Y bueno, lo que se genera es eso, que a cada inauguración van los que ya expusieron, ya hay como un grupo de gente, de artistas, porque yo creo que es una creación colectiva, a mi forma de ver. Porque La Casona surge gracias a determinada colaboración de todos los artistas. Eso de que el lugar queda lejos, que no lo conocía nadie, y bueno, empezaron a colaborar los artistas y se fue generando toda una movida.

El criterio que yo tengo es la pluralidad. No tengo una tendencia, como que hago instalacionismo, o muestro solamente determinado tipo de arte, sino que trato de contemplar todas las variantes que se van dando. En La Casona hay siete salas, hay como diez espacios, entonces se pueden habilitar más espacios y más salas. Lo que hago son inauguraciones simultáneas, o sea que los siete artistas expositores, o los diez, inauguran todos juntos. Eso es, por un lado, para quitarle presión al artista emergente o que al exponer con siete más se siente apoyado por un grupo, se interrelacionen estos artistas, se van conociendo en el día del montaje, se conocen el día de la inauguración, se siguen viendo durante las visitas guiadas, y bueno, básicamente es eso, crear un espacio colectivo. No un espacio dirigido por alguien, que llama y bueno, exponés, y quien expone, se va, y se olvidó, la idea es eso. Más que nada mi criterio es generar un espacio colectivo, de debate y de apropiación. Nada más. (aplausos)

 
 
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