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Roberto
Jacoby
Bueno, creo que hay bastante consenso en el hecho de detestar la palabra
"alternativo", no es cierto? Esa idea, uno no sabe tampoco bien de donde
salió, quién puso alternativo a quién y quién dice quién es el que locuta
esa idea de alternativo? Sin embargo, recubre algo que, digamos por lo
menos parcialmente, o justamente es lo que habría que esclarecer, que
es efectivamente existente. Entonces, uno... no sé, yo no empezaría por
definir qué es alternativo y qué no es alternativo, porque es como si
se centrara en una cuestión enciclopédica o de diccionario. Me parece
más conducente referirse a los ejemplos, o los casos, digamos, históricamente
producidos, y entonces a partir de ahí, ver de qué se esta hablando cuando
se dice alternativo.
En el Café Ramona, hubo un foro, una de las discusiones, era Espacios
Alternativos. Que está prácticamente todo escrito por Cippolini, que imposta
todos los personajes, falsifica todo -a mí me falsificaba- a Fabiana Barreda,
ponía "Fabiana", para que todos pensaran que era Fabiana Barreda.
Y como no decía Barreda, podría haber sido cualquier Fabiana, no es la
única Fabiana que existe. Pero así hablaba de la Facultad de Psicología,
que es la manía de ella, entonces, en todo ponía la Facultad de Psicología...!
Entonces, decía, en este foro (la primera propuesta), dice: "me parece
fundamental debatir sobre la importancia de los espacios altera-nativos",
dice Fabiana, supuestamente, que después, todos sabemos que era Cippolini.
Dice que surgieron en la última década, y enumera solo algunos, el espacio
de la Facultad de Psicología, el Rojas, (pone al Rojas después de la Facultad
de Psicología) la desaparecida galería Mun, Filo, galería Blanca, Duplus,
Belleza y Felicidad, Dabbah-Torrejón, la galería Larreta y el espacio
Tornasol. Con esa provocación, logra que Diana Aisenberg caiga, y empieza,
y le contesta "... y por qué pensás, Fabiana, que el espacio Dabbah Torrejón
es un espacio alternativo, es una galería nueva!" Bueno, y después de
ahí se van enganchando... Cippolini le contesta ahí, todo con broma, bueno.
Y después Bruzzone también se engancha y escribe como dos páginas...
Y ahí habla de galerías, habla de Florencia, dice, alias galería Blanca,
"es un fenómeno en sí mismo, que es bueno rescatar. No es espacio, no
es lugar. Es una persona que lleva el lugar con ella, una especie de caracol.
Haciendo un poco de arqueología no tendríamos que olvidar el Casal de
Catalunya, las muestras en la disco Cemento, Bolivia, las muestras que
Avello organizó en el año '87 en la estación Tres de Febrero, toda la
labor de Maresca, que desde el '84 ocupaba lugares no convencionales para
hacer muestras de arte, ..." por supuesto el Rojas, del '89, dice, "...
pero el solo hecho de ser un lugar no institucional no es garantía de
que allá estén haciendo algo nuevo o que el arte que allí se muestre valga
algo." Entonces, después cita muestras que a él le gustan, en Benzacar,
y qué sé yo ...
(Magdalena comenta algo)
...claro, no, no, en un momento dice, "...otro tanto se podría decir de
la "despreciada parsimonia", una de las apuestas mas jugadas
de ella antes de morir..." Claro, antes de morir... la hizo curar. Y todo
eso, lo dice él, lo dice Bruzzone supuestamente, no? Es muy gracioso.
(Lée) "Es correcto excluir al I.C.I., y a La Alianza Francesa?
Se los puede considerar institucionales solo porque produjeron algo bajo
la labor curatorial de Laura Buccellato y de Sonia Becce? Incluso la gestión
de Alina Tortosa, ..." y así, y Gara, y empieza a discutir cosas, pero...
sí, yo adhiero, Duplus, nombran muchas cosas, La Victoria, de Sergio de
Loof, Klemm, después, Belleza y Felicidad aparece, alguien interviene,
bueno, no sé. Acá supuestamente intervengo yo, que cita a Ariadna Pastorini,
los eventos que hacía Sebastián Linero, Cayetano Vicentini, que hacían
todos los años esa acción de todos los santos, las muestras en casa de
Alejandra, de Viqui, de Estela, Avello en el Garage Argentino, la lavandería
donde expuso Maresca, La Age, las acciones de Coco Bedoya y Américo en
el museo bailable, y medio mundo varieté que hacía muestras en discotecas,
las muestras de los mariscos en la pista de hielo, una donde aparezco
supuestamente yo en el Palladium, las diapos de Garófalo en Caniche todos
los miércoles, Marula di Como organizando el Living, estuvieron Alina,
Marcela Cabuti, ... Sensorial Mediática, los departamentos de arte de
Leo Battistelli, Juana de Arco, Sonoridad Amarilla, La Nave de los Sueños,
El Ingenio, bueno, es una cantidad que me parece realmente interesante
y como me parece que habría que partir... acá (hace referencia a lo que
está leyendo) también aparece Magdalena y la Federación Libertaria,
Fabián Burgos y sus departamentos... después termina con una frase de
William Burroughs que se acotó en más de una oportunidad, que se dice
que alguien es nativo, cuando el sitio no puede existir sin él. No? Está
bueno eso. Si le hacemos caso, en la ecuación simple, aquello que altera
a los nativos altera al lugar. El sitio de la fugaz y alterada libélula
parece ser la memoria, existe otro tipo de repercusión?
Estoy haciendo una síntesis de cosas que, de intervenciones de mucha gente,
que fueron recordando, rememorando lugares distintos, des-olvidando, estos
espacios. Y yo creo que hay algo en común, claramente. Si uno mira la
serie, hay algo que aparece muy claramente. Que hay, por un lado, creo
que es lo que decía recién Magdalena - que son, espacios gestionados por
artistas, inventados por artistas, y después hay una segunda característica
es que son espacios que no están destinados originariamente a mostrar
arte. No son como un espacio construido, ex profeso, según las convenciones
actuales o contemporáneas de la galería. Que tiene que tener un espacio
neutro, una pared blanca, una luz así o asá, para que se vean las obras.
Sino que pueden estar como en el Rojas, en un pasillo, o puede ser una
vidriera, puede ser un instante.
Entonces realmente, hay una oposición. Uno podría decir sí, son cosas
diferentes, no es lo mismo, no es que no existe algo distinto, o no lo
llamemos alternativo, puede tener otro nombre. Creo que al revés, que
es central. Que no es el lugar periférico alternativo a algo que es lo
que está bien. Creo que es exactamente al contrario. Lo que está bien
en realidad es lo que está bastante mal. O sea, salvo excepciones, que
uno dice, "Ah, fui a una muestra buena", en el museo tal, o el la galería
cual, viste? Te sorprende. Y en cambio, éstos lugares que mencioné en
general, eran cosas que te sorprendían.
Cada una de las cosas que yo mencione han sido cosas interesantes y desestabilizadoras
en un punto, o sea, esta misma idea, pero bueno, siguiendo, sin adjetivar
mucho. Me parece que la idea de crear otro espacio que sea desarrollado
por los artistas, le dá un característica muy especial a todas estas situaciones,
me parece que es algo muy -llamémoslo- político, porque el solo hecho
de limitar un espacio diferente, un espacio propio, y el hecho que sean
los artistas que deciden cómo va a ser y qué se va a hacer y etc. etc.
y lo hacen porque se les canta, nadie los nombró, y nadie les paga y no
tienen ninguna certificación de la universidad, ni tiene ninguna certificación
de no sé qué academia, o del diario La Nación, o Clarín, o lo que fuera,
nada. Lo hacen porque se les dá la gana, y consiguen el lugar, y ya está.
Es muy simple, en realidad. Si se piensa, es...
Florencia Braga Menéndez: Sorprende que sorprenda...
R.J.: ...no hace falta nada, y se hace. Cuando hay gente que tienen
ganas de hacer algo y son artistas, lo hacen, y a la gente le pasa algo.
Y lo contrario no es cierto. Es decir, puede haber cincuenta mil curadores,
treinta mil galeristas y ochenta y un mil críticos, y no van a producir
una sola muestra interesante. Es imposible. Sin los artistas no se puede.
Eso es lo que tiene que quedar clarísimo. Por eso digo que lo de lo alternativo
tendría que ser al revés. Donde están los artistas es el lugar central,
y los demás, tendrían que lamerles las botas a los artistas, tendrían
que pedirles disculpas por existir a los artistas.
(risas)
F.B.M.: Tenés razón.
R.J.: ...sí, porque es así, es así. Es que es así. Desgraciadamente,
no funciona de esta manera la jerarquía de los valores en Buenos Aires,
o en la Argentina, funciona exactamente al revés. O sea: los artistas
son los últimos pelotudos, son los que nunca deciden sobre nada, les censuran
las obras, y las cuelgan como se les canta, no les pagan. Todos cobran,
menos los artistas. Cobra el jurado, cobra el curador, cobra el que escribe
en el catálogo, cobra -por supuesto- el galerista, que tiene una comisión,
cobra el funcionario o el gestor cultural... y el único que no cobra es
el artista, que pone. Hace la obra, hace todo, mete todo, etcétera...
F.B.M.: Pero cuando cobra el galerista, cobra el artista...
R.J.: Mirá, a veces sí, y a veces no. Como tú bien sabes... (risas)
A
veces sí, y a veces no. Bueno, por supuesto que hay algunos artistas que
se salvan. Pero no sé, creo que la idea ésta tan notable, que se ha puesto
tan de moda, de ser artista, que se ha vuelto cool ser artista.
No? Como cheto cool, hace arte, video, muestras, instalaciones,
dj, todo simultáneo, hace música techno, al mismo tiempo que ...
se volvió cheto cool. Y se empieza a crear una especie de problema,
que es que se piensa que se puede inventar eso. Que vos con plata lo podés
hacer. Van a ver que no. En breve se verá que no, que no se puede. No
se puede. A ver si me quedó algo por decir.... Yo no quiero ser oscurantista,
no? Con esa idea oscurantista tradicional del misterio del arte, del artista,
la magia, qué sé yo. Pero es verdad.
(risas)
...es verdad, es verdad. Pero probablemente no vamos a coincidir, seguramente
lo que a uno, le parece mágico, al otro, no.
F.B.M.: Es cierto. Independientemente de que lo suscite, es un
hecho.
R.J.: ...claro, es así. Y a los que se les gasta la varita mágica,
también se les nota. O sea, hay artistas que están haciendo un gimmick
desde hace cincuenta años y se les gastó la varita, tuvo su momento en
un momento, y vos seguís viendo y ya está. No lo vuelve a conseguir, y
otros, sí. Hay otros que siempre están ahí.
Otra cosa que me parece que tienen estos lugares, que tienen ese elemento...
ya dije dos, no? La autonomía de los artistas, y la generación de un espacio
no institucional. Pero hay otra cosa que me parece que es la donación.
Que es un estado de donación, es un estado de bienhechor. No es cierto?
Eso solo ya tiene como algo que es mágico. Que alguien decide que en su
departamento, o en su dormitorio va a hacer una muestra de todos los artistas,
y va a servir un vino, y va a salir un sábado a comprar Mirinda, y todo
eso. Cebar mate, se van a pasar toda la tarde ahí, se va a llenar de gente,
todos van a poner a pegar sus dibujitos con cinta Durex en la pared, todo
eso, ya es poético de por sí. No hay Guggenheim de Bilbao que se pueda
comparar con eso. No lo pueden hacer con seiscientas corporaciones, y
fundaciones, etcétera. Creo que es bastante evidente. Que hay un mundo
que es el mundo, que podríamos decir, yo creo que es como, pasa algo bastante
parecido a la sociedad. Como que por un lado está la vida, y por otro
lado está el estado. Que no tiene nada que ver con la vida. Y son como
dos mundos separados.
Hay como un estado del arte, que está formado por funcionarios, escribas,
escribanos, éstos que certifican, el premio, el coso, el cheque, todo
esa cosa, que está exsangüe, que no tiene nada. Está destruido, siempre
mintió, nunca la pegó, todo lo que hicieron los artistas que inventaron
siempre rebotaban, no hicieron nada, no tuvo ninguna importancia. Si vos
agarrás la lista de miles de ahijados de estos capitostes, que no son
nada... No sé, me perdí, a donde iba a ir? Ah. Un caso, un caso así. Por
ejemplo, la prueba más increíble de que no sirven para nada es justamente
el Rojas. Que nadie hacía comentarios sobre el Rojas; los críticos no
iban al Rojas. Y no escribían sobre el Rojas. Entonces, quedó probado
que son unos imbéciles. Todos los críticos tendrían que renunciar, porque
no vieron el Rojas. No saben hacer su trabajo, que es descubrir cosas
que van a pasar. Escriben sobre lo que a ellos les gustaría que pasara
o sobre lo que ya pasó. Pero no sobre lo que está pasando, que es la función
del periodista. Como prácticamente ninguno descubrió el Rojas, que es
internacional, nacional, colectiva e individualmente considerado como
el evento de los primeros '90. Tendrían que renunciar. Y en cambio, habría
que levantar un monumento a Mariela Govea, que es la primera que hace
un comentario sobre el Rojas. Fabián antes de Mariela, no. Mira, hay una
cosa de Cippolini que demuestra que Mariela Govea es la primera que comenta
el Rojas, antes que Fabián.
M.J.: Fabián comenta la primera muestra del ciclo '91.
R.J.: Ya tenía tres años el Rojas...
(comentarios de la mesa, lejos del micrófono)
Lo que demuestra Cippolini es eso, que la primera nota publicada es de
Mariela Govea... Briante?, no, no creo.
M. J.: Briante decía el Rojitas... qué lindo lo del Rojitas, pero
jamás vino...
R.J: De los trolos, también.
(Comentario de la audiencia) el Briante se sentía incapacitado de comentar
el Rojas, y lo llama a Fabián a Página, para que se ocupe, en principio,
del Rojas. Eso es así.
R.J.: Sí, sí, sí. Bueno, entonces, que renuncien todos, menos Fabián.
Y que ahora, es director del Rojas, así que...
R.J.: no sabías? Del Rojas, no de la galería. De todo el Rojas.
Donde estaba Lopérfido
M.J.: Está mal.
R.J: Qué, te cae mal?
M.J.: No, no - después te explico.
R.J.: Bueno - el tiempo terminó, no? Lo único que quería decir
es que justamente todo eso, que estábamos diciendo, tampoco es algo que...
no es casual. Sino que realmente, forma parte, me parece, de, como una
forma de sobrevivir. Es como una especie de estrategia de sobrevivencia,
el generar estos lugares. Que son lugares, de alguna manera, consagrados,
no es cierto? pero consagrados en el sentido verdadero. No en el sentido
de la consagración de estar en el Museo de Bellas Artes, sino consagrados
por las ganas de estar allí, y el deseo de sentir algo, de que pase algo.
Eso sería. Gracias.
(aplausos)
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