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Buenas tardes
a todos, en primer término quiero agradecer a los organizadores de esta
mesa redonda por haberme invitado, y antes de comenzar a hablar quisiera
explicarles desde qué lugar voy a hablar, es decir; yo trabajo en la Universidad
de Buenos Aires como docente investigador, al mismo tiempo realizo actividades
paralelas relacionadas con diversas prácticas -digamos- no me quiero denominar
curadora porque no lo soy (aún cuando he curado varias muestras), tampoco
soy crítica de arte, fundamentalmente soy historiadora del arte.
En este caso, a través de la convocatoria de Esteban Alvarez y de Tamara
Stuby, voy a hablar desde el lugar que a mí me compete como curadora de
libros especiales y manuscritos de la Fundación Pan Club - Museo Xul Solar.
De hecho empecé a trabajar en la Fundación de manera externa en 1996 a
través de un subsidio del FNA y de fondos privados, que tenían por objeto
informatizar la biblioteca del artista. Ese trabajo inicial se realizó
durante dos años y después seguí relacionada con el museo para recién
a comienzos de este año integrarme en carácter de curadora. De todas maneras
mi actividad en el museo es bastante más amplia, si bien trato de determinar
cuál es el espacio en el cual me muevo, también implica la realización
de otras actividades, dado que el museo no tiene una estructura muy amplia,
ni muy importante, inclusive podríamos hablar de que es una institución
no tradicional en cuanto a que las áreas que habitualmente en un museo
están diferenciadas en éste no se encuentran, y es una estructura mucho
más pequeña. En ese sentido también he organizado algunas exposiciones
en el museo tratando de incorporar obra inédita, es decir obra no presentada
con anterioridad en otras exposiciones dedicadas a Xul Solar, o en las
que él participó, y también incorporando al mismo tiempo material documental
que a mi juicio sirve de alguna manera para ampliar la visión que uno
puede tener de un artista, y ese material básicamente proviene de su archivo
documental y de la biblioteca. La biblioteca consta de 3500 ejemplares,
y obviamente formada por Xul Solar desde (probablemente) antes de su partida
a Europa en 1912, y se reúnen además de revistas, documentos, la mayor
parte de ellos inéditos, cartas, fotografías, eso constituye un núcleo
y mi función básica es de organizar ese corpus, un corpus que durante
muchos años permaneció oculto para el público. Oculto, la palabra es bastante
significativa en tanto existieron restricciones para la difusión de ese
material.
Me interesa aquí responder a una pregunta específica, es decir cómo un
archivo personal de un artista puede contribuir, no sólo a un conocimiento
de la obra de determinada personalidad, sino también romper con una imagen
pública construida a lo largo de los años. Desde ese lugar mi participación
en la mesa tiene coherencia.
Durante la última década, desde principios de los años '90, la obra de
Xul Solar tuvo una importante difusión, desde participar en las más importantes
exhibiciones de arte Latinoamérica, hasta la muestra antológica que (a
comienzos de este año) le dedicó el Museo Reina Sofía de Madrid, su participación
en otras exposiciones que buscaron y lograron una revisión -digamos -
crítica de la historiografía del arte en América latina, como fue "Heterotopías"
hasta otras como la que en este momento se realiza en el Malba "Artistas
modernos rioplatenses".
Por un lado, eso obviamente contribuye a la difusión de su obra, tanto
desde el punto de vista de una imagen como así también, en las últimas
exposiciones en que ha sido representado se fueron incorporando gradualmente
elementos de su archivo, que fueron incorporados de alguna manera buscando
mostrar alguno de los aspectos que hacen a una imagen bastante compleja,
bastante difícil para aprender, aún para aquellos que se dedican aun estudio
sistemático, con un perfil o rigor científico.
Por otra parte, lo que se manifiesta al mismo tiempo es un creciente interés
por abordar la obra de Xul Solar, y este interés viene desde distintas
áreas del conocimiento: es decir, desde la musicología, la lingüística,
la astrología, y obviamente la historia del arte también. A todo esto
se suma, en este complejo proceso de difusión y de afirmación de una imagen
pública, se suma la reproducción de sus obras particularmente en medios
periodísticos, algunos de ellos acompañando artículos que a veces no tienen
nada que ver con el arte, sino relacionados con otras problemáticas, sea
la filosofía, o lo más variado, y particularmente algunos medios como
La Nación, son bastante consecuentes con esa difusión de las obras de
Xul Solar.
Ahora, lo que a mí me interesaba plantear era precisamente la existencia
de una imagen pública, de un artista, construida desde el lugar de lo
extraño, lo oculto, lo esotérico, lo complejo, que es lo que de alguna
manera alimenta también el interés por su obra. Y sí, este es un punto
importante, es una de las reflexiones, que no doy como algo cerrado, es
algo que he estado pensando en este último tiempo. Y es: en qué momento
empieza la construcción de esta imagen pública? Una imagen pública, que
como les decía es difundida por los medios en general, y por una presencia
constante de Xul Solar, incluso a riesgo de un desgaste peligroso para
el artista? Creo que se inicia a partir del momento de su fallecimiento,
a Xul Solar se le dedicaron dos muestras homenajes una en 1963, y otra
en 1968, donde si bien hubo curadores en cada una de ellas (en una fue
Osvaldo Svanascini, en la otra Jorge López Anaya) , hubo una figura clave
en la historia de Xul Solar que fue su esposa Micaela Cadenas, quien tuvo
a su cargo la tarea de conservar el archivo en su integridad, pero por
otra parte también se encargó de establecer determinadas pautas para la
difusión de la obra del artista. Es decir, tanto desde la selección de
sus obras, como así también qué elementos podían ser difundidos y cuáles
no. De hecho cuando trabajé con la biblioteca de Xul (ya en el año 1998)
noté que hubo algunos libros que fueron censurados y solamente ingresaron
a la base de datos unos años después. Inclusive cuando uno mira los textos
publicados desde los '60 en adelante. Hay figuras que si bien no están
ausentes, tampoco cobran un lugar de relevancia, como puede ser Emilio
Petorutti, es decir, Lita tenía un rechazo muy particular por Petorutti,
sobre todo a partir de la publicación de su autobiografía a fines de los
años '60. Entonces Petorutti fue como una palabra prohibida en el contexto
de aquellos que estaban cercanos a Xul Solar. De alguna manera hoy, para
quienes estamos trabajando un poco más de cerca, esa negación de una figura
-no es que haya ocultado demasiado- pero sí ocultó aspectos de una relación
de amistad e intercambio intelectual y de encuentros que fueron separados
del discurso.
Al mismo tiempo en que Petorutti descendía (en esta lectura de Lita),
se produjo el ascenso de Jorge Luis Borges, quien -sobre todo a partir
del fallecimiento de Xul- constantemente estuvo reafirmando el valor de
Xul, su originalidad, ubicándolo en términos de un visionario, y situándolo
en el mismo lugar de dos figuras que fueron claves para Borges, como Swedenborg
y William Blake. De alguna manera la esposa de Xul contribuyó en esta
suerte de amistad mítica entre Borges y Xul Solar. Esto es sintéticamente
lo que les estoy señalando, como para marcar que la línea que señaló Lita
durante esos años se prolongó ya fallecida ella (murió en 1988) y se prolongó
en los años '90. En qué medida uno puede considerar como positiva esta
actitud de Lita?
Bueno, por un lado teniendo en cuenta que la preservación del patrimonio
efectivamente existió, y que hoy es posible contar con la existencia de
uno de los archivos, que creo que es uno de los pocos que se conservan
en integridad, donde uno tiene desde el primer papel de Xul hasta el último,
hay varias versiones de sus textos, en su mayoría textos inéditos y que
además han permanecido durante años fuera de la lectura de los nvestigadores.
Esa integridad se mantuvo, salvo en dos excepciones algún material salió
sin autorización (esa salida del material no solo no fue sin autorización,
sino que además fue sustraído, en el otro caso se fue más allá de la confianza
que se tenía para utilizar correspondencia privada para otros fines que
tenían más que ver con un lucimiento personal que con el debido interés
por conocer y profundizar en la obra de un artista. En cuanto a la preservación
del patrimonio la actitud que tomó la esposa de Xul fue importante y fue
clave, en otro sentido hoy podemos decir que ella contribuyó en gran medida
a la construcción de la imagen de un artista, donde si bien la complejidad,
y diversidad de intereses no son ajenas al público en general, sin embargo
determinó esa imagen que hoy -por lo menos a mi juicio- si no es totalmente
errónea, está bastante alejada de la realidad. Eso puede ser entendido
como un punto en contra para Xul, este exacerbado interés por su obra,
desde estudiantes de la carrera de artes, astrólogos sin ningún tipo de
formación científica (ni siquiera en la astrología como ciencia), o en
la lingüística, si bien hay un investigador en Estados Unidos (Daniel
Nelson) que está trabajando sobre la problemática de la traducción del
neocriollo al español, es una de las figuras que uno puede tomar como
serias, paralelamente esta difusión de la figura de Xul se refleja en
una cantidad de trabajos evidentemente que no siempre tienen el nivel
que uno desearía. Y en lo que estoy yo trabajando es en una apertura gradual
y parcial del archivo de Xul, en principio a investigadores calificados,
(sobre todo porque sus condiciones de conservación no son las óptimas),
y en lo que se está trabajando es (dado que el museo no tiene un laboratorio
de conservación) en ir gradualmente haciendo tratar preventivamente todo
ese material. Simplemente me interesaba plantearles esto, supongo que
después será posible ampliar con algún comentario. Gracias.
(aplausos)
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