Tamara Stuby

"Estoy construyendo la casa de mis sueños..."


La poderosa, fundamental, pero ilógica creencia en la posibilidad de "ganar a lo grande" constituye el cimiento de esta obra en proceso. La estructura, las reglas, y los enseres de la lotería sirven como un vehículo; éste facilita ver dentro del mecanismo a través del cual una persona arquetípica va inventando sus propias reglas y condiciones (conviviendo con una negación; que sea contra una fuerza totalmente desigual, o de por sí confinado a los límites dictados desde arriba). El sistema parecería controlar el destino, determinando si uno podría escapar, ó no, a su situación dada o estatus, entonces el acto de apropiar y recrear a medida este sistema tiene algo de rebelión, de creatividad, y de evasión. La casa de los sueños es empleada como una metáfora moldeable, y la manera simple, obsesiva y repetitiva de hacer las obras es un eco sarcástico del valor que la sociedad deposita en características como empecinada consistencia y conformidad obstinada, con su acompañante promesa de un eventual premio virtual.

En la brecha enorme entre los ganadores y los perdedores, la artista encuentra un cierto humor desesperado, mientras cuestiona al fondo la validez de los sistemas sociales, económicos y políticos que propagan y atrincheran más aún al estatus quo.